En la provincia de MAdrid existen diferentes especies de árboles, entre los que destacan los
robles, pino albar y otras especies de frutales. También hay en algunas zonas
olivos en Campo Real.
ROBLES
En su uso originario el término, derivado del
latín robur, designa a especies
europeas de
Quercus
de hojas blandas, de borde sinuoso, caducas o marcescentes, propias de
climas templados oceánicos; o bien de variantes frescas, por altitud,
del clima mediterráneo.
En el hemisferio norte, es posible encontrarlo tanto en climas fríos como tropicales en
Asia y
América. Su desarrollo se alcanza a los 200 años y hay datos de haber llegado a los 1.600 años.
Un bosque de robles recibe el nombre de robleda, robledo o robledal.
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PINO ALBAR
un
árbol de mediano porte, que alcanza de 20 a 55 metros de altura. La
corteza es de color blanco ceniciento, y puede ir del pardo gris al gris oscuro, con surcos toscos,
4 finas placas, cada vez más agrietadas con la edad. Las
acículas, largas y fuertes, se agrupan de dos a dos. Son de color verde oscuro, y de 8 a 20 centímetros de largo. Las piñas o
estróbilos son pequeñas. Las piñas y cono de polen aparecen de mayo a junio. La piñas maduras son de 5 a 10
cm
de largo con hojas redondeadas; maduran de verde a amarillo pálido 18
meses después de la polinización el viento dispersa las semillas con
alas cuando las piñas se abren de diciembre a abril. La madurez sexual
se alcanza en 15 a 40 años; las cosechas grandes de la semilla se
producen en intervalos de 2 a 5 años. Su crecimiento es moderadamente
rápido (30-70 cm/año) y tiene generalmente una forma cónica redondeada,
llegando a ser irregular con la edad. Es un árbol muy longevo, llegando
algunos ejemplares a alcanzar los cerca de 1000 años, (e incluso uno,
cerca de 1050 años), como ocurre con algunos pinos salgareños de
Puertollano en la Sierra de
Quesada (
Jaén), que son unos de los pinos más viejos de España, y puede que los más viejos de su variedad en el mundo.